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Aquellos maravillosos años: publicidad viejuna, volumen 3

Tercera entrega para rememorar aquellos anuncios con los que pretendían comernos la cabeza en las revistas de turno que muchos comprábamos todos los meses (internet en aquellos años no estaba al alcance de los hogares) ¡Disfrutadlo!

Publicidad para la consola de Sega, donde se presumía de la cantidad de títulos disponibles para la máquina (la cual recibía bastantes conversiones de juegos arcades, además de ser más antigua que SNES, lo que permitió que de partida contara con una buena cantidad de títulos)
También podemos ver cómo se parodia el sobrenombre de la consola competidora directa, Super Nintendo, llamada el Cerebro de la Bestia.

Cachivache que permitía jugar a los juegos de Master System II en Mega Drive. A su modo, una especie de predecesor de adaptador como el Super Game Boy Player que veríamos más adelante en SNES.
La verdad es que el cacharrín seguramente sólo tendría utilidad para aquellos jugadores fidelizados a la marca.

Línea de gama económica de juegos de Sega. A Nintendo le costó bastante lanzar una línea de este estilo (recordad aquellas cajas rojas de “precio especial” para algunos juegos de SNES, y los posteriores Player’s Choice que nacieron en Nintendo 64)

El Cerebro de la Bestia… lo tenía todo “súper”. La verdad es que en el plano técnico, las cosas como son: SNES se meaba claramente sobre Mega Drive (colorido, resolución, sonido -el procesador de Sony marcaba una tremenda diferencia-…)

Gran eslogan: “La SUPERioridad está en NINTENDO”.

Y como colofón, vídeo donde ponían a caer de un burro a Mega Drive (un tipo de publicidad que actualmente está prohibida) [minuto 6:30]:


Aún recuerdo esas peleas de patio de colegio discutiendo sobre qué máquina era mejor: que si Mega Drive porque tenía un Street Fighter de 24 megas, que si Mario Bros era para maricas, que si SNES no tenía lector de CD, que si los gráficos de Mega Drive eran de pena, que si el mando de la consola de Sega sólo tenía 3 botones… ¡qué tiempos aquellos!

Publicidad para Mega Man X y Mega Man 3, uno de los héroes más conocidos de Crapcom. La verdad es que nunca le he visto la gracia a este bicho cabezudo.

Moonwalker, reconocido juego del fallecido Michael Jackson, que actualmente ha incrementado su precio en el mercado de segunda mano por motivos obvios.
Jackson era aficionado a los videojuegos y sentía predilección por los sistemas Sega.

En esa fecha, Mortal Kombat llegaba a los sistemas domésticos por primera vez, no exento de polémica. La única versión de 16 bits que contenía sangre era la de Mega Drive, aunque a nivel técnico era un tanto pobre, mientras que la conversión para SNES disponía de un apartado gráfico superior, pero la sangre fue sustituida por sudor (y anda que no hubo rumores sobre cómo activar el modo gore en Super Nintendo, resultando todos falacias puras)

Mortal Kombat 2, considerado por muchos como el mejor capítulo de la saga, dio el salto a numerosos sistemas.

Mortal Kombat 3 fue considerado como el primer pinchazo de la saga, fundamentalmente por el cambio de ambientación, sus fatalities ridículos y ser un juego sin terminar (posteriormente, se lanzó la revisión Ultimate, que ya veis que esto de lanzar títulos actualizados no es algo nuevo)

Seguro que muchos recordáis este juego de lucha donde se enfrentaban en combates a muerte unos dinosaurios, con fatalities incluidos, en la línea de títulos como Mortal Kombat.


Honestamente, sin palabras.

Curioso plataformas protagonizado por Ren y Stimpy, aquellos alocados personajes que vivían surrealistas aventuras en aquella mítica serie animada.

Sonic 3 se acercaba y Sonic & Knuckles nos traía a casa la tecnología de “ensamblaje de cartucho”, que nos permitía jugar con el bicho rojo en niveles de los cartuchos de Sonic para Mega Drive.

Starwing, uno de los abanderados del chip FX para SNES, aunque también hay que mencionar títulos como el simpático Stunt Race FX (¿nadie sospecha del parecido entre sus coches y los de Cars?) o la versión de Doom para la 16 bits de Nintendo.

Publicidad para un conocido juego de puzzles, que vio la luz en varias plataformas.

Estábais en un error si creíais que los juegos de lucha libre experimentaron su boom en la generación actual. Si bien, es cierto que ahora en España es mucho más popular este espectáculo -fundamentalmente por la llegada de inmigrantes latinoamericanos, que sí tienen devoción por este show-, pero ya desde la época de SNES-MD era fácil encontrar títulos de este corte (incluso en la época del Amstrad)

Promocionaca de la revista Hobby Consolas. Curiosetes a la vista eran un rato, ahora, estos relojes tenían poca vida útil.

Wario se daba a conocer entre los nintenderos, exclusivamente en el terreno portátil. Tardaríamos años en ver en Europa un plataformas para sobremesa protagonizado por este orondo y avaricioso personaje, que actualmente es más bien conocido por sus adictivos Wario Ware.

Publicidad para Streets of Rage, el particular y exclusivo “yo contra el barrio” de Sega, cuyo máximo rival siempre fue la saga Final Fight en SNES (aunque en Mega-CD apareció una mítica conversión de la primera parte, el resto de entregas solo vieron la luz en la consola de Nintendo)

Super Metroid, uno de los grandes de SNES. Pasaron años hasta que Retro Studios maravilló al mundo con aquel clásico instantáneo que fue Metroid Prime para GameCube.

Otros clásicos de SNES: el magnífico recopilatorio de las aventuras de 8 bits de Mario Bros actualizadas a la época, y el colorido Super Mario World 2.

Street Fighter II aterrizó en Super Nintendo con una conversión muy lograda, además de mantener un control impecable gracias al mando de la consola.
Aún recuerdo estrenar mi consola con este juego junto a Super Mario World.

Sega no se quedó de brazos cruzados cuando Nintendo consiguió para su consola SFII: movieron ficha y lanzaron en Mega Drive el que, probablemente -junto con Street Fighter 3-, sea el mejor juego de la franquicia. Nuevos movimientos, mayor velocidad y la posibilidad de elegir a los cuatro Jefes Maestros (en SNES era imposible, por mucho que afirmaran lo contrario los bulos que circulaban, como el de terminarse el juego sin perder un round y en máxima dificultad…)
Además, presumían de que el cartucho tuviera 24 megas, cuando en realidad eran necesarios para que la consola pudiera correr el juego, ya que técnicamente era más limitada que SNES (la versión Turbo de la consola de Nintendo contó con 20 megas) A fin de cuentas, era una forma de comerle el coco a los críos.
Y eso sí, o tenías un mando de 6 botones o estabas jodido: si eras tan pringado de tener el de 3, para poder alternar entre puñetazos y patadas -y viceversa- tenías que presionar el botón start (en este aspecto, el mando de SNES se mostraba ampliamente superior al de MD)

SNES recibió más tarde la nueva revisión de Street Fighter, con la coletilla Turbo. Mejores gráficos, nuevos movimientos, mayor colorido… y por fin disponibles Balrog, Vega, Sagat y Mike Bison (aún recuerdo a tonticos del colegio llamándolo Mister Vision)

Se hizo de rogar, pero al fin los lloros de los usuarios de Game Boy fueron escuchados y recibieron su versión de Street Fighter 2 para la popular portátil. Eso sí, con sus limitaciones: Honda, Dhalsim y Vega se perdieron el torneo de bolsillo.

Super Street Fighter 2 fue la última versión de Street Fighter 2 que apareció en consolas de 16 bits (aunque SNES recibiría más adelante una lograda conversión de Street Fighter Alpha 2, tras cancelarse un port de Street Fighter The Movie)
Se redibujaron sprites (que ya era hora: en los anteriores juegos simplemente se limitaban a cambiar el color de personajes y escenarios), se incluyeron animaciones nuevas, otros tantos golpes especiales nuevos y debutaron cuatro nuevos personajes: Dee Jay, T. Hawk, Cammy y Fei Long.
La publicidad de Mega Drive volvía a presumir de megas en cartucho (40, frente a los 32 en SNES) para volver a comerle el coco a los críos. Además, la versión de la consola de Sega poseía un apartado sonoro espantoso, como aporte curioso, por muchos 40 megas que tuviera el cartucho.
Posteriormente, apareció otra revisión, la llamada Turbo, que incluía barra para súper movimiento y a Akuma como personaje oculto.

Todos recordamos este bodrio de adaptación del juego de Capcom, que, gracias a lo tremendamente chapucero, cutre y malo que era, se ganó su lugar entre las películas de serie B. No fuimos pocos los que salimos del cine con el culo torcido sin dar crédito a lo que acabábamos de ver en pantalla.
Más adelante, apareció un juego, con actores digitalizados a lo Mortal Kombat, para plataformas de 32 bits (SNES se libró del port), que era peor que la película: no te digo na y te lo digo to.

De momento, hasta aquí el volumen 3 de publicidad viejuna. Prometo volver con más.

Aquellos maravillosos años: publicidad viejuna, volumen 2

Vuelvo con una nueva entrega conmemorativa de publicidad viejuna. Esta vez, damos el salto a las consolas de 16 bits que tan buenos recuerdos nos traen a muchos (esas trifulcas de Super Nintendo vs MegaDrive… ¡qué tiempos aquellos!)


Weaponlord, juego editado por Namco (que años más tarde nos sorprendería, curiosamente, con Soul Edge), era un título de lucha uno contra una donde los combates se llevaban a cabo con armas, ofreciendo un nivel de violencia superior al de Mortal Kombat.

 

En aquella época, era muy común que compañías de chichinabo lanzaran tropecientos mil periféricos para las consolas de turno, y mención especial al caso de Game Boy.

 

Publicidad del increíble Art of Fighting para la poderosa Neo Geo, aquella máquina que permitía tener en casa los juegos de las recreativas de SNK. La capacidad del cartucho, para la época, era sorprendente.

 

Super Bomberman 3 fue el último juego del cabezudo personaje de Hudson que vimos para SNES en territorio pal, siendo el mejor de todos los que catamos por aquí (actualmente, una versión pal del juego, con caja e instrucciones, suele tener unos precios altos)

Publicidad navideña para la 16 bits de Sega, con meras menciones a los Sonic de Master System y Mega CD.

 


Uno de los juegos actualmente más buscados por coleccionistas para MegaDrive.

 

Nueva ronda de publicidad de Centro Mail, con esas novedades en SNES a 12.990 pesetas, periféricos absurdos (como un trozo de plástico para colocar cartuchos), mini sección de películas manga (Dragon Ball causaba furor en aquella época)….

 

La vieja NES ya estaba metida en el ataúd comercial y estaban colocando la tapa. SPACO se vio en la tesitura de emitir comunicados de este tipo para no dejar colgados a los usuarios de la consola de Nintendo.

 

Nintendo por fin llegaba a España.


Publicidad bestial del Club Nintendo incitando a los críos a llamar a sus números de pago para solicitar trucos para los juegos. Aún recuerdo cuando llamaba (a ver, era un inocente retoño, ahora soy un cabroncete veinteañero) para preguntar por un par de fatalities para Mortal Kombat y el señor que me atendía al otro lado del hilo telefónico únicamente me daba uno y me emplazaba a que llamara otra vez para poder darme el segundo. Qué tiempos…
También recuerdo las revistas que enviaban a casa gratuitamente, hasta que, con una absurda encuesta donde se nos preguntaba si queríamos seguir recibiendo una publicación gratuita, parece que alguien de arriba decidió cerrar el grifo. Eso sí, vídeos promocionales, pósters y pegatinas seguían llegando, incluso aquellas invitaciones para los Show Room que organizaban en Madrid. Lo dicho, qué tiempos.

 

Juegazo de la consola de Sega, y eso sí, jodido por momentos.

 

Curioso diario…

 

“No es CD, no son 32 bits… son 16 bits”. Recuerdo perfectamente la avalancha publicitaria que se dio a este juegazo de Rare, especialmente en televisión, y es que el verdadero rey de la selva no merecía menos.

 

La secuela de uno de los juegos más importantes de la Historia estaba en la calle, y esta vez el infierno era la propia Tierra.

 

Como mencionaba líneas más arriba, Dragon Ball hacía furor entre los jovenzuelos, existiendo multitud de merchandising y productos chorras que venían con algunos productos (los tazos de DBZ, figuras de goma, pósters…)
Los juegos eran algo complicados de encontrar, teniendo que tirar de importación y usar adaptadores que permitieran a Goku y compañía moverse en una consola pal. Finalmente, aunque en francés, llegaron juegos para nuestras 16 bits, acompañados de la publicidad de ahí arriba.

 


Publicidad de otro de los pesos pesados del catálogo de MegaDrive.

 

Si pensábais que el rollo este de abrumar al personal con sagas deportivas era un invento moderno, estáis en un craso error.

 

Eternal Champions, o en otras palabras, la versión de Sega de Mortal Kombat en exclusiva para MegaDrive (aunque posteriormente un port vitaminado llegó a Mega CD9

 

Uno de los mejores plataformas de la época, género bastante nutrido en aquella generación. Lástima que la lombriz haya caído en el pozo del olvido.

 

Publicidad de la secuela, algo sosuna, del mítico Final Fight. Llegó en exclusiva, al igual que la posterior y codiciada tercera entrega, para Super Nintendo. Haggar era el único personaje que retornaba del juego original, sumando al plantel dos nuevos fichajes: Maki (sustituyendo a Guy y con orígenes en Captain Commando) y Carlos Miyamoto (menudo guiño… se trataba de un tipo con unas pintas algo homosexuales y era el personaje más equilibrado)

 

La consola no era a color, pero a Nintendo se le ocurrió la idea de comercializarla con carcasas de distintas tonalidades. It was something.

 

“Que no te emplumen a blanco y negro”. La portátil de Sega esgrimía como principales bazas contra la Game Boy de Nintendo su pantalla a color y la posibilidad de ver la televisión en la propia consola. Era un cacharro un tanto aparatoso y recuerdo que el consumo de pilas era bastante caprichoso.

 


Illusion of Time, aquel famoso rpg de SNES, venía acompañado de un libro de pistas y llamaba la atención en las estanterías de las tiendas por el tamaño de su caja. Aún recuerdo la publicidad que enviaba el Club Nintendo.

 

Como decía líneas más arriba, los plataformas eran juegos muy populares y comunes en la era de los 1 bits, y muchas compañías probaban suerte a ver sir sonaba la flauta. El protagonista de Jelly Boy daba grima. MUCHA. Por Dios, ¿le sale una mano de la entrepierna?

 


Publicidad para uno de los mejores juegos de lucha de la Historia. Inicialmente planeado como uno de los abanderados de la futura Ultra 64, el juego terminó viendo la luz en arcades y en un port para SNES que salió bastante bien parado, teniendo en cuenta las limitaciones de la consola (incluso vino con la bso de regalo en un cd). Nintendo aburría un poco con el excesivo protagonismo que le daba a la palabra “futuro” en este tipo de publicidad.

 

Erbe se encargaba de distribuir juegos de Konami en nuestro país, tal y como atestigua esta imagen.

 

Mario se estrenó en el género de la velocidad y caló entre los jugadores: la prueba de ello es que no ha habido consola de Nintendo desde entonces que no haya recibido una entrega de esta franquicia. Llamadme bicho raro, pero a título personal, el mejor Mario Kart que he paladeado y que es mi favorito, es Double Dash.

 

Publicidad para Mega CD, aquel cacharrín que parece que se adelantó a su tiempo, a pesar de las claras ventajas del disco compacto frente al cartucho. Aún recuerdo los eternos rumores sobre la unidad de CD para SNES, que finalmente terminó siendo el génesis de PlayStation.

Y por hoy, esto es todo. Próximamente nueva entrega. Espero que lo hayáis disfrutado.

 

Retroview Streets of Rage

En esta nueva retrospectiva vamos a remontarnos al comienzo de la década de los años 90. Una época recordada, y no sin razón, como mágica, gracias a unas máquinas que marcaron la memoria colectiva de los jugones y que se ganaron su merecido lugar en la Historia de esta industria: Mega Drive y Super Nintendo. Con solo mencionar títulos como Street Fighter 2, Super Mario World, Sonic, Earthworm Jim o Donkey Kong Country, muchos de vosotros sentiréis como el corazón os da un vuelco y vuestra memoria empieza a rescatar aquellos maravillosos recuerdos que nos dejó esa gran época.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Dos de las mejores consolas de la historia, auténticas leyendas del ocio electrónico

Ciñéndonos a nuestro viaje, haremos parada en 1.991, momento en el que Mega Drive, la gran consola de 16 bits de Sega, experimentaba un notorio éxito como máquina a la que acudir para poder disfrutar en casa de los magníficos arcades de la compañía japonesa, grandes joyas de las que se disfrutaban en los salones recreativos de por entonces (extintos a día de hoy, pues poco se parecen los actuales a aquellos templos del videojuego que quedaron grabados en la memoria de sus antiguos asiduos). Por entonces, la gran N preparaba el lanzamiento del llamado Cerebro de la Bestia, con el privilegio de poder contar entre sus primeros títulos con una conversión doméstica del beat’em up más conocido y popular en los salones arcade de esa época: el mítico Final Fight (grandioso título con el que se estrenó esta sección), donde la veda de caza del criminal nos permitía introducirnos en la piel de Haggar, Cody o Guy para acabar con los delincuentes que salían a nuestro paso en nuestro particular coto de caza, Metro City.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Si bien Capcom programó sus títulos básicamente para Nintendo, brindando una buena cantidad de grandes juegos para Super NES (que contaría con la exclusividad de las secuelas de Final Fight), muchas de las creaciones de la compañía nipona llegaron a Mega Drive de mano de la propia Sega (podemos mencionar algunos títulos como Ghouls’n Ghosts o la magnífica versión de Final Fight para el fallido Mega CD, realizadas por la compañía del puercoespín azul). Nintendo era un duro hueso de roer, con el enorme éxito de la querida NES a sus espaldas, pretendían repetir aquel triunfo con su nueva Super Nintendo. Sega no permaneció impasible y se aventuró a crear su propio “yo contra el barrio”, dándole el encanto y personalidad que solo ella sabía dar a sus juegos en aquella época dorada. Así pues, la apuesta de Sega para el género del beat’em up fue bautizada como Bare Knuckle en Japón, y como Streets of Rage en el territorio americano y europeo.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Dos títulos para un mismo juego

El equipo responsable de dar vida a Streets of Rage fue AM7, un grupo de programación de Sega, responsable también de la afamada franquicia Shinobi. De entre todos los grandes talentos reunidos entorno a este juego, destacaba la figura del compositor Yuzo Koshiro, un afamado y talentoso músico japonés, responsable de deleitar a nuestros oídos con el impactante apartado sonoro de Streets of Rage. Este músico nipón es el autor de los compases y notas de las bandas sonoras de numerosos juegos, como Super Smash Bros. Brawl, Castlevania: Portrait of Ruin, Shenmue o The Revenge of Shinobi (como curiosidad, mencionar que algunos de los sonidos empleados en este clásico fueron reciclados y empleados de nuevo en Streets of Rage). En su época, la música de SoR sorprendió hasta tal punto que incluso llegó a ponerse a la venta su banda sonora original (por supuesto en Japón, dónde si no).

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Portada del album, mostrando a un joven Koshiro

Finalmente, usando una receta que mezclaba lo mejor del talento de los grandes genios de AM7, salió del horno un gran manjar, destacando del resto de platos al ofrecer a los comensales una presentación y sabor únicos. Era el momento de degustar un beat’em up sin igual, con unas virtudes que lo catapultaron a lo más alto del catálogo de Mega Drive, donde se codeaba con las grandes franquicias de la consola. Gracias a sus virtudes, pudo entrar en el club de los privilegiados, entre aquellos que por sus propios méritos habían logrado alcanzar el estrellato. La historia de SoR nos introducía en la que una vez fue una ciudad feliz, pacífica y productiva, llena de vida y actividad, que cayó en manos de un sindicato criminal secreto, sometida al tiránico poder del enigmático Mr. X. La organización se hizo rápidamente con el control de los políticos y la propia policía de la ciudad, gracias a los sobornos o al temor infundado. La urbe se convirtió en una jarana de saqueos, violencia y muerte: nadie estaba seguro ni siquiera bajo la luz del día.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Streets of Rage II en la mítica y malograda Game Gear

Los oficiales de policía que sabían lo que estaba ocurriendo no actuaban por miedo a las represalias del sindicato, y las propuestas para limpiar la ciudad eran constantemente rechazadas por los mandos superiores de la ley, metidos en la nómina del sindicato. Hartos de esta situación y siendo conscientes de que la urbe quedaba abandonada a su suerte, un grupo de policías deciden renunciar al incapacitado y corrupto cuerpo de la ley para poner fin a esta situación, tomando la justicia por su mano. Partiendo de este hilo argumental tan estereotipado, debíamos introducirnos en la piel de uno de los tres protagonistas del juego: Axel Stone (experto en artes marciales y aficionado a los videojuegos, correspondía con el arquetipo de personaje metrosexual presente en este tipo de juegos), Adam Hunter (boxeador amante de los bonsáis) y Blaze Fielding (una joven judoka apasionada de los ritmos de la lambada).

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Una vez nos decantábamos por alguno de ellos, debíamos comenzar con nuestra labor justiciera en las afueras de la ciudad, pasando por zonas en construcción (donde más de uno jugaba al lanzamiento olímpico de macarra al vacío), playas, un barco… hasta finalmente llegar al mismísimo despacho personal de Mr. X. El título de Sega partía de la misma mecánica que el resto de juegos del género: avanzar machacando a todo criminal que se cruzara en nuestro camino, hasta topar con el correspondiente jefe final de fase que ponía a prueba nuestra habilidad y paciencia.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

En primer lugar, llamaba poderosamente la atención la estética con aires próximos a lo ciberpunk que rezumaba el juego, sumergiéndonos en unas oscuras y tétricas calles en donde predomina la ley del más fuerte. A través de ese entorno decadente y anárquico, nos esperaban oleadas de criminales callejeros, teniendo que enfrentarnos a enemigos como los clásicos macarras de gran tupé, los punkies más rastreros que imaginemos, payasos maníacos que hacían juegos de malabares con cuchillas, e incluso señoritas de la calle que gustosamente daban buena cuenta de nosotros con sus látigos, para finalmente medir nuestras fuerzas con los jefes finales que pondrían a prueba nuestra habilidad y paciencia. A pesar de este poderoso reclamo estético, hay que decir que, a nivel gráfico, Streets of Rage no destacaba en demasía, fundamentalmente por el pequeño tamaño de los sprites de los personajes (notablemente animados, eso sí). Como curiosidad, mencionar que en nuestra pequeña excursión por los barrios más peligrosos de la ciudad nos encontrábamos con que los enemigos no contaban con barra de vida que usar como referencia a la hora de eliminarlos, siendo los enemigos de final de nivel los únicos que la poseían.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Como hemos mencionado anteriormente, el rival directo de Streets of Rage en la máquina de la competencia era Final Fight, un título que gráficamente se zampaba al juego de Sega con solo pestañear. Pues bien, como se suele decir, la necesidad agudiza el ingenio, y el equipo de AM7 trabajó duro para no solo conseguir destacar con una estética única y una BSO inimitable: también se volcaron plenamente en ofrecer una endiosada jugabilidad potenciada gracias a un mayor repertorio de golpes y al modo de dos jugadores simultáneos.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Imágenes como esta demuestran que SOR sigue muy presente en la memoria de los aficionados

Una vez poníamos nuestros pies en la calle, podíamos abrirnos paso entre la escoria barriobajera no solo con el ataque básico que desencadenaba un pequeño combo y los ataques con salto: existía un mayor repertorio que ofrecía la posibilidad de realizar un ataque hacia atrás bastante útil (pulsando el botón de ataque y salto a la vez), golpear al rival mientras lo sujetábamos, dos llaves (una agarrando al rival de frente y otra cuando le teníamos sujeto por la espalda) y un ataque con las dos piernas si algún enemigo nos apresaba por la espalda, de modo que podíamos rechazar a aquellos que se acercaban a golpearnos además de poder realizar un contraataque y librarnos de nuestro captor. Y por supuesto, no podían faltar a la cita los clásicos movimientos especiales (una constante común en este género), destacando, cómo no, en el título de Sega: en lugar de realizar llaves o movimientos estrafalarios para librarnos del acoso de los criminales, los protagonistas de Streets of Rage podían pedir refuerzos a la policía, la cual acudía en un vehículo patrulla desde donde disparaba un lanzacohetes o lanzagranadas, según el personaje que reclamara esta ayuda, arrasando con aquellos desafortunados enemigos que aparecían en pantalla.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Y para rizar el rizo, en el modo dos jugadores existían movimientos combinados en los que necesitaban participar ambos usuarios, expandiendo el término de cooperatividad. Eso sí, incluso los héroes más duros, aunque fueran en pareja, necesitaban herramientas con las que llevar a cabo su trabajo, por lo que podíamos encontrar ítems con los que reventar cráneos y magullar al personal tales como cuchillos, tuberías, botellas, bates de béisbol y botes de pimienta, que conformaban un pequeño y útil arsenal para ayudarnos en nuestra tarea de limpiar las calles. Streets of Rage supo y pudo diferenciarse y destacar sobre el resto de beat’em ups gracias a un esfuerzo que aunaba personalidad y jugabilidad en grandes dosis, concentradas en un pequeño y fantástico cartucho que brindó a los que ya somos jugadores de antaño unas feroces horas de diversión, solos o en compañía, llenando un globo de sensaciones que nunca se deshinchó y mucho menos explotó, pues a día de hoy, empujados por la nostalgia, podemos disfrutar tanto o más al conectar nuestra vieja Mega Drive con su cartucho de SOR.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Tras el lanzamiento del juego original de Mega Drive (relanzado posteriormente en cartuchos recopilatorios junto a otros éxitos de Sega), llegaron al mercado varias versiones para el resto de consolas de la compañía nipona: existió una versión arcade, por supuesto; además, la ira de Streets of Rage corrió por los circuitos de Master System (donde se perdió el modo de 2 jugadores) y Game Gear (aquí Adam Hunter desapareció de un plumazo, los niveles del juego pasaron de 8 a 5, y el coche patrulla que nos brindaba su ayuda no salió de los garajes de comisaría…), siendo ambas unas versiones inferiores, pero también con encanto. Finalmente, Mega CD recibió su ración de justicia callejera en la compilación Sega Classics Arcade Collection aunque, por desgracia, el formato compacto no se empleó para potenciar las bondades del título (por ejemplo, una BSO adaptada a las capacidades del Compact Disc habría sido todo un acierto, cosa que sí pudo disfrutar Final Fight, el mayor rival de SOR, en su conversión a Mega CD).

Regreso al Pasado: Streets of Rage
La ira de SOR se expandió por todos los sistemas de Sega

Mencionar también que SOR, junto con sus secuelas, eran títulos desbloqueables en la versión japonesa de Sonic Gems Collection, cosa que no ocurrió en la conversión PAL de este recopilatorio por cuestiones del código de calificación de contenido del juego. Además, actualmente, los usuarios de Wii pueden descargarse esta joya retro por medio de la Consola Virtual. Para aquellos devoradores de clásicos, destacar que Sega tiene planeado lanzar un recopilatorio que contendrá, entre otros grandes títulos de la compañía nipona, los tres Streets of Rage. Además, la trilogía caló tanto entre los jugones de la época que incluso acabaron apareciendo una serie de cómics dedicados a él. En dichos relatos gráficos se nos mostraban a los protagonistas atrapados en aventuras justicieras en medio del característico entorno decadente del juego donde, una vez más, había que apaciguar las calles de la ciudad, aunque algunos personajes presentaban una biografía distinta a la vista en los cartuchos.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Página del cómic inspirado en Streets of Rage

A pesar de que Mega Drive adolecía de cierta desventaja en términos técnicos con respecto a SNES, el genio y el ingenio de los maestros de AM7 demostraron lo que esa gran máquina podía ofrecer a pesar de sus limitaciones, brindando un juego único gracias a una estética, personalidad y jugabilidad que lo elevaron a ese lugar reservado para unos pocos privilegiados, convirtiéndose en un recuerdo imborrable en la memoria colectiva de los adictos a los videojuegos.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Lo mejor estaba por llegar

Nuevas raciones de ira callejera

El éxito de Streets of Rage propició la ración debida de secuelas, conformando una trilogía que era un auténtico trío de ases del catálogo de Mega Drive. Streets of Rage 2 vio la luz un año después de la aparición de la primera entrega, mejorando todos los aspectos que hicieron de ésta un referente en su género, hasta tal punto que es considerado el mejor de la saga por muchos fans, así como un juego clave del panorama histórico del beat’em up.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Ahora podíamos apreciar sprites más grandes y detallados

La nueva trama nos situaba un año después de la supuesta derrota de Mr. X, en medio de un complot que contemplaba el resurgimiento del Sindicato y un plan de venganza con el secuestro de Adam. El salto gráfico dado desde el cartucho original fue una grata sorpresa, mostrando por fin personajes más grandes y detallados, mientras que en el plano jugable se fue un paso más allá, incrementando el número de movimientos de los personajes, desapareciendo los llamativos especiales de la primera parte e implementando en su lugar golpes especiales (tras cuyo uso se restaba una pequeña porción de salud de la barra de vida del jugador); además, se añadieron nuevos ítems como la katana, y se sumaron al plantel de personajes seleccionables Max y Skate (el hermano menor de Adam, que en Bare Knuckle fue llamado Sammy). Los personajes adquirieron marcadas diferencias en cuanto a movimientos y aspectos como la velocidad, siendo bastante notorios los contrastes existentes al jugar con un personaje u otro: Max disfrutaba de una fornida fuerza pero escasa velocidad, mientras que en el otro extremo de la balanza se encontraba Skate, ligero y rápido a la par que débil.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Para esta ocasión, reaparecían viejos enemigos del original, rediseñados y bautizados con nombre y barra de vida, y fue en esta entrega donde aparecieron por primera vez rivales robots. El juego permitía disfrutar de unos niveles más variados y no tan centrados en calles abandonadas, pero sin jamás dejar de lado el toque decadente y ciberpunk característico. Y, cómo no, el maestro Koshiro fue de nuevo el responsable del apartado sonoro, elevándolo a unas cotas de calidad superiores en esta recordada y querida secuela que disfrutaron los usuarios tanto de Mega Drive como de Master System y Game Gear. En la actualidad, los nostálgicos pueden hacerse con SOR2 desde el bazar de Xbox Live o la Consola Virtual de Wii.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

La última entrega oficial que cierra la trilogía apareció dos años después, con cierta polémica entorno a su trama. En la versión japonesa de Bare Knuckle 3, se nos presentaba una historia con tintes de tragedia nuclear y complots de guerra: el Sindicato había detonado una bomba nuclear en Wood Oak City, matando a la inmensa mayoría de la población. No contentos con esto, secuestran al general Petrov, máximo responsable de las fuerzas armadas de los EEUU, con el fin de provocar una guerra nuclear entre el país del Tío Sam y Lima. Curiosamente, Mr.X había perdido su cuerpo tras los acontecimientos de SOR2, y aquí su existencia se reducía a una masa encefálica encerrada en un tarro. Por otra parte, en la versión de Streets of Rage 3, la historia nos relata que el Sindicato ha secuestrado al comisario jefe de la policía de la ciudad, y está reemplazando a los miembros de las fuerzas de la ley por cyborgs creados por la compañía RoboCy Corporation, controlada totalmente por el Sindicato, lo que les permitirá controlar fácilmente la ciudad.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Ciertamente, SOR3 recordaba demasiado a su precuela, empleando su base para moldear un nuevo juego con las novedades correspondientes. Gráficamente se trataba de un notable título en MD, que recordaba bastante a SOR2. Por supuesto, Koshiro se encargó de componer compases y notas, pero en esta ocasión la BSO del juego difería del estilo destilado en anteriores entregas, ofreciendo un sonido más machacón. Fue en la jugabilidad donde se notaron los más notables cambios de esta nueva entrega: el juego se movía a mayor velocidad, propiciando peleas más rápidas, y los movimientos especiales habían quedado subyugados al nivel de una barra que debíamos llenar poco a poco mientras sembrábamos el suelo de piezas dentales partidas. Dicha barra, al rellenarse, permitía la ejecución de ciertos movimientos especiales, además de fortalecer al personaje sin vernos obligados a pagar la tasa de la porción de vida.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Las novedades en cuanto al plantel jugable llegaron con la incorporación del Dr. Zan, un Cyborg que repartía ejemplarmente a diestra y siniestra, y que tenía su origen en la trama del título: Zan era uno de los científicos que trabajaban en RoboCy, que descubre los siniestros planes del Sindicato e inmediatamente se pone en contacto con aquellos que fueron capaces de derrotar a la peligrosa organización criminal en el pasado. Este personaje destacaba por emplear sus habilidades ciborg a la hora de repartir candela en los bajos fondos, siendo incluso capaz de lanzar bolas de energía.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Como extras, existía la posibilidad de jugar con Shiva (la mano derecha de Mr. X) y con Roo el canguro. En la versión japonesa aparecía un personaje homosexual (no hay más que apreciar el atuendo con cierto toque “leather” que lucía, y ya si lo vemos en movimiento no queda lugar a dudas) que formaba parte del plantel de enemigos, seleccionable mediante truco, que desafortunadamente no llegó a lucir sus llamativas animaciones en las versiones europea y americana.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Ash, demasiado atrevido para el mercado occidental

Streets of Rage se convirtió en una trilogía que encandiló a numerosos jugones que posteriormente se convertirían en legiones de fans, hasta el extremo de realizar por ellos mismos toda suerte de remakes del juego de Sega. El más conocido de éstos es Streets of Rage Remake, que fácilmente puede encontrarse en la red, mejorando gráficos, sonido e introduciendo nuevos escenarios así como dando la posibilidad de poder elegir entre los distintos protagonistas que vieron la luz en la trilogía original. También existen otros proyectos como Rage of the Streets, Streets of Rage XXX, e incluso alguno en marcha con un aspecto al menos prometedor: Streets of Rage Revolution.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Streets of Rage Remake

Ciertamente, Sega tenía planes de continuar con la franquicia. Incluso se llegó a ver alguna imagen de prueba de un posible SOR4 para Dreamcast; pero finalmente, el proyecto cayó en el curioso y anecdótico limbo de los juegos cancelados. Quién sabe si la compañía nipona, en la actual fiebre de resucitar mitos del pasado para adaptarlos a los tiempos presentes, rescatará del olvido a Axel y compañía para que vuelvan a impartir justicia callejera.

Regreso al Pasado: Streets of Rage
Axel repartiendo alegría en tres dimensiones. ¿Lo veremos algún día?

El tiempo lo dirá; pero de lo que ahora no tenemos duda es de que Streets of Rage fue una gran trilogía beat’em up nacida del esfuerzo y talento de un grupo de genios únicos que se las supieron ingeniar para dotar a sus títulos de una personalidad y fortaleza de la que muy pocos juegos han podido y pueden presumir, destacando sobre el resto cuando nos detenemos en plena era de los mil y un efectos gráficos y miramos hacia atrás, escarbando en los mejores recuerdos de nuestros juegos más queridos. Hoy, todos hemos resucitado y compartido estos sentimientos en otro de nuestros paseos de mano de la nostalgia.

Regreso al Pasado: Streets of Rage

Por: Mario Alonso

Podéis acceder al artículo original redactado por servidor para Meristation aquí.